El rey de los dulces

Esta semana hablaremos de un dulce, del “rey” de los dulces, de ese al que le han puesto la cruz de “un segundo en la boca y toda la vida en las caderas”.
Si, efectivamente, vamos a hablar del chocolate. Mejor dicho, más que del chocolate hablaremos del cacao.

Empezaremos con un poco de historia.

Nos remontaremos a casi 1000 años atrás y nos situaremos en América. Allí se descubrió la fuente alimenticia que conlleva el chocolate, pero no se sabe muy bien si fue en México o con los aztecas. Lo que si que se conoce es como entró en Europa.

El primer español que probó el chocolate, fue Cristóbal Colón, que a la vuelta de su viaje a las Américas se trajo consigo un poco y se lo dio a probar a los Reyes Católicos.

Pero a los monarcas  no les gustó por color, y por su sabor amargo y picante.

Después de Colón, fue Hernán Cortes quien lo trajo a Carlos I en 1528. 
A partir de esta fecha, la realeza, el clero y más tarde la plebe se aficionó a este alimento.

El chocolate se fabrica teniendo como base el cacao, uniéndolo con azúcar, grasa o manteca de cacao, vainilla y en algunos casos leche. En otras ocasiones se le añaden otras sustancias, como puede ser caramelo, galleta, cacahuetes, etc…,

El chocolate es uno los mejores suplementos a la dieta mediterránea, ya que aporta hidratos de carbono (sobre todo azúcar, fuente de energía), grasas (la mayoría saturadas), proteínas (en un porcentaje bajo), vitaminas (B1, B2 y E), minerales y oligoelementos (magnesio, hierro, potasio, zinc y cromo)  y sustancias estimulantes (feniletilamina, teobromina (con acción diurética) y cafeína (en bajo porcentaje), dando una sensación de bienestar y euforia).

Los inconvenientes que tiene el chocolate son la obesidad (que se evita haciendo ejercicio y sin abusar), las caries (la solución es una buena higiene dental), estreñimiento por la falta de fibra (que se da en pocas ocasiones porque solo es un suplemento de otros alimentos), digestiones pesadas, acné, insomnio, hiperactividad, taquicardia y adición. Estas últimas solamente en el caso de un abuso excesivo.
No se debería consumir chocolate o cacao en caso de alergia al mismo, padecimiento de litiasis o dispepsia biliar, estreñimiento, acné juvenil, insomnio o taquicardia.

Y para terminar, ¿sabías qué el cacao tiene muchas indicaciones beneficiosas para nuestro organismo?.

Pues si, es un antioxidante, tendrá mayor acción cuanto más puro sea; también tiene la acción diurética por la teobromina (como hemos citado con anterioridad), realiza un acción antiinflamatoria sobre el riñón (aconsejado en nefrosis y nefritis), la manteca del cacao es emoliente y cicatrizante (recomendado en labios agrietados, grietas en el pezón por la lactancia, quemaduras, erupcione, irritaciones, hemorroides, vaginitis y ayuda a que crezca el pelo). La cáscara del cacao sirve como antitusígeno y estimulante.

El chocolate

Y una última curiosidad, el cacao solo se puede cultivar en los países tropicales, debido a las condiciones que requiere para crecer.

Después de saber todo esto, a disfrutar con él. Dentro de unas semanas tendremos más información.

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